Me parece bastante irónico que alguien como “Pepe” ande por ahí acusando a otros jugadores de simular caídas cuando él es uno de los que más finge en cada partido; afortunadamente para los que no podemos presenciar los encuentros en el estadio, están las cámaras que lo captan todo y nos lo repiten desde diferentes ángulos.
A este impresentable del balompié lo vemos cada semana haciendo de las suyas; cuando no está tratando de engañar al árbitro, anda por ahí repartiendo a diestro y siniestro ( y pensar que hay comentaristas deportivos que lo catalogan como el mejor central del mundo).
Todavía no puedo creer que un club de la categoría e historia como el Real Madrid siga teniendo en sus filas a este señor “anti-fútbol” , después de su denigrante ataque a patadas contra el jugador del Getafe Casquero, cuando este se encontraba en el suelo, allá por la primavera del 2009. Si, ya sé que le cayeron 10 partidos de sanción por eso y por el puñetazo que propino a Albín, así como por los insultos que dirigió contra los árbitros del encuentro. Personalmente creo que el castigo debía haber sido mayor y además, los directivos del Madrid le deberían haber dado de baja inmediatamente del club, ya que gente así es lo que menos necesitan ver nuestros hijos en un campo de futbol. Y qué se puede decir del pisotón que propinó en la mano a Messi en otro de los clásicos, el cual todo el mundo pudo ver que fue intencional en las repeticiones y que Pepe desmintió después afirmando que había sido sin querer.
Lo peor de todo es que, no teniendo bastante con la mala imagen que ofrece en la mayoría de los partidos que disputa, ahora utiliza los micrófonos para acusar de fingir a alguien como Iniesta, jugador que además de ser ejemplo de humildad y honestidad, le puede dar lecciones de comportamiento y buen juego en una cancha. Pepe nos haría un gran favor a todos los amantes de este bello deporte, si se retirara antes de que se le vuelvan a cruzar los cables en otro partido y la cosa pase a mayores. ¡Ah! y espero que deje de decir tonterías en sus declaraciones a los medios de comunicación para justificar sus errores en el terreno de juego.























