
1974. Alemania. Copa del Mundo. Holanda. La naranja mecánica. Atados a la pelota, un grupo de futbolistas demostraban al mundo que la belleza y la victoria no son rivales, que se puede competir y divertir al espectador. Corriendo el mes de Junio, el conjunto tulipán fue superando eliminatorias a la par que iban revolucionando el deporte rey y conquistando a los millones de espectadores que seguían desde sus casas. Abanderando la máquina, Johan Cruyff.































