
Mucho se ha hablado que los métodos que empleó el Chelsea, recientemente coronado nuevo monarca de la Champions League, para obtener el cetro continental. Pero pareciera que pocos recuerdan que ya hubo con anterioridad equipos que campeonizaron y que pese a tener uno o dos partidos en los que golearon, fue casi regla general recurrir al juego ratonero para lograr sus objetivos. Muy mal lo hemos pasado quienes nos acostumbramos a observar y apreciar el fútbol de asociación, con múltiples toques y desbordes, con balones filtrados al espacio, de rotación de posiciones.




















