
“El fútbol base evoluciona hacia la creación del futbolista robot, de forma que lo que hacemos es inculcar una serie de valores, obligándoles a cumplirlos, haciendo que únicamente puedan pensar en una serie de conceptos, sin ser capaces de hacerlo por si mismos. Error este, ya que el futbolista tiene que disfrutar de lo que hace, cumpliendo una serie de objetivos colectivos, pero sin olvidar la ilusión por el balón. Esa será la única forma de conseguir más jugadores como Valerón o Iniesta, y menos robots que no aportan nada. ¡Que disfruten con el balón!”































