
Una de las normas que generan más polémicas en el mundo del fútbol es el fuera de juego. Polémica e injusta. Es completamente imposible que un asistente acierte siempre a la hora de aplicar esta norma por pura cuestión fisiológica. La vista humana no es capaz de fijar dos puntos distintos del terreno de juego con total precisión en un ínfimo espacio de tiempo, lo cual conlleva que un linier no será capaz de ver al jugador que efectúa el pase y al que se desmarca en carrera al mismo tiempo. Un estudio realizado por el Doctor Belda así lo demuestra.






























